
30 Abr
Peña Profetica COMO CUERPO. Hemos sido llamados con un mismo propósito, para amarnos unos a otros con amor fraternal, CUERPO. Todos somos diferentes, pero guiados por un misma Fe, CUERPO. Todos estamos dotados con dones y talentos para que fluyamos a favor del reino, CUERPO. Demos por gracia lo que de gracia hemos recibido, seamos de bendición y salvación para los demás , CUERPO.
Romanos 12:4-14
“Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno. Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros. En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu, sirviendo al Señor; gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración; compartiendo para las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad. Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.”
Ps. Maritza Calzado de Figuereo