[:es]DEAJATE LIMPIAR[:] - Comunidad de Reino
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[:es]DEAJATE LIMPIAR[:]

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[:es]Peña Profética DÉJATE LIMPIAR. De qué le vale al hombre tenerlo todo y al final perder su alma. DÉJATE LIMPIAR. Estamos llamados a interceder por otros y a mostrar Reino en cualquier escenario donde nos encontremos. DÉJATE LIMPIAR. No podemos ponerle precio al favor de Dios Padre, cuidado con nuestro orgullo porque puede desviarnos del Propósito. DÉJATE LIMPIAR. Seguir cada pauta del Espíritu nos conecta al cronograma Profético que Él estableció. DÉJATE LIMPIAR.

‭‭2 Reyes‬ ‭5:1-10
“Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso. Y de Siria habían salido bandas armadas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la mujer de Naamán. Esta dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra. Entrando Naamán a su señor, le relató diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel. Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré cartas al rey de Israel. Salió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos. Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra. Luego que el rey de Israel leyó las cartas, rasgó sus vestidos, y dijo: ¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que este envíe a mí a que sane un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí. Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel. Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo. Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio.”

Ps. Reyna Fulgencio[:]

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